Hola, lesbicanarias. Hoy empezamos los resúmenes de una nueva webserie que seguro os va a encantar, más que nada porque cubre tanto espectro del arcoíris LGBT+ que ya sólo por eso merece muchísimo la pena. Pero, además, viene de la mano de Kaitlyn Alexander, quien interpreta a Lafontaine en Carmilla, y nos trae a otra cara conocida: Sharon Belle, que en Carmilla interpreta a Danny y aquí la tenemos como una chica queer inglesa. ¡Sí, con acento y todo! ¡Así que preparaos! Por si todavía no la conocéis, esta webseries se llama Couple-ish y empieza tal que así:

«Buscamos a una persona que lleve sombreros elegantes»

A la izquierda tenéis a Dee y a la derecha a Amy (interpretada por Mercedes Morris). Amy es la hermana de Dee y es pansexual, por si queréis datos. Dee es una persona de género no binario (como Kaitlyn Alexander, dicho sea de paso), que es, para quienes no lo sepáis, una persona que no encaja dentro de las categorías binarias de mujer vs. hombre y femenino vs. masculino. Así que se emplean los pronombres They/Them para hablar sobre Dee y esto en español es un asco porque aquí el plural también está dividido por género (ellos y ellas), así que debemos usar otras fórmulas. ¡Ante todo hay que respetar el género de la gente! Tranquilas, si no estáis muy al tanto de los géneros no binarios, un día os lo explico con más calma, pero nos interesa que Dee es además bisexual. Porque identidad de género y orientación sexual van por separado en las personas. Ay, diversidad. ¿Acaso no es maravillosa? Ojalá la televisión aprendiese de esta webserie.

Total, que Dee tiene un problemón gordo porque está sin pasta y necesita buscarse a alguien para vivir en su pisito. Amy le viene a decir que “internet existe, por si no te habías enterado”, así que se ponen en marcha para hacer entrevistas y va un montón de gente raruna, que parece eso un “freak show”. Entre ellos, un tío que huele a rancio y una muchacha obsesionada con los gatos y los vampiros… jeje. ¿Referencia a Carmilla? ¡Sutil, Kaitlyn! ¡Muy sutil!

«¿Qué quieres decir con que Carmilla y Laura no son endgame? BURDAS MENTIRAS»

Pero entre tanta fauna salvaje, aparece nuestra querida Sharon Belle y yo estoy en el suelo nada más escuchar ese acento inglés. ¡ACENTO INGLÉS! No hay nada más sexy. Vale que no es perfecto, a fin de cuentas esta actriz es canadiense, ¿pero qué importa? Es Rachel, pelirroja, alta, guapa, queer, inglesa, recién salida de la universidad, obsesionada con unos sombreros que siempre le quedan muy bien. ¡Ay! Tanta belleza no se puede aguantar.

Rachel, preparada para que la queráis

Tanto a Dee como a Amy les cae muy bien la muchacha e igual les entra por los ojos también, no sería raro. ¿Quién sabe? Pero Amy tiene una pregunta crucial y definitiva que hacerle:

Amy: ¿Tienes sexo ruidoso?

Dee: ¡Oh, dios mío!

Rachel: Pongo la música alta. Mantiene los gemidos cubiertos. Me imagino que ser amable es la mejor forma de encajar como canadiense. ¿Eh?

Cásate conmigo

Y claro, con esa carita, pues todo listo, Amy le susurra a Dee que le gusta y Dee asiente. No te jode. ¡Y a mí! Así que empezamos a ver una escena muy rápida en la que van pasando los meses y se ve como confraternizan en el piso, todo del palo jjiji jajaja. Aunque Dee yo veo que se pasa el día en el sofá en modo espatarre, es mi spirit animal. Parece que Amy y Rachel hacen mejores migas, van por ahí de fiesta, de compras, se hacen BFF… Todo bello. ¿A quién shippeáis? ¡Porque yo ya shippeo todo! Menos a Amy y a Dee, que son familia y eso NO.

Colegas de sombreros

Un día Rachel y Amy sufren uno de los momentos más duros en la vida cotidiana de las personas: intentar montar un mueble de Ikea. Amy es una cachonda mental y está todo el día de coña, lo cual es una alegría, porque tiene todo el estilo para hacerlo. El rollo es que hay algo cocinándose ahí entre las dos. ¿No creéis?

Rachel: Gracias por la ayuda. Realmente lo aprecio mucho.

Amy: No hay problema. No es como si tuviese algo mejor que hacer. Además, después de lo de anoche, yo…

Pero Dee las interrumpe. ¿Qué pasó anoche? ¿Ya os liasteis? Porque bien os podíais liar dentro de cámara. ¡Pensad en nosotras! Dee está como medio de mala leche, porque se ve que no se lleva del todo bien con Rachel. A ver, ¿pero cuánto tiempo lleva viviendo Rachel ahí y ya estáis a las bravas? Muy mal. Sobre todo por la pobre Amy, que está tratando de poner paz entre sus dos personas más importantes en la vida como si quisiese meter la cabeza debajo de la tierra.

«Ale, ale, daos un besito en la mejilla y haced las paces»

Como no hay quien dé sentido a ese escritorio que pretenden construir, se ponen a darle al drinking. ¿Problema? Dee lee un mensaje en el móvil sobre una supuesta auditoría para una relación entre Dee y Rachel. Aparentemente, Rachel ha metido la pata hasta el fondo y, para quedarse en el país, ha hecho algún truco legal diciendo que Dee es su pareja, para así poder conseguir la nacionalidad y quedarse. Dee se pone en plan “¿de qué coño vas?” porque ya su amistad iba tan bien, que esto va a ser la guinda. Pero Rachel está un poco piripi y dice que están olvidando el verdadero enemigo en todo ese asunto: el escritorio. Y yo añado, estamos olvidando lo más importante de esta escena: a Rachel tumbada en el sofá.

Ovaries explosion

Lord, give me strength

¡Gracias por estos momentos, Couple-ish! ¡Ya os queremos! Pero a Rachel enseguida le viene a la culpabilidad y se pone muy triste a contar que, como ya vivían en la misma casa, pues pensó que sería una idea maravillosa engañar al gobierno diciendo que tenían un noviazgo sin avisar a Dee, para así evitar que la deporten. Por supuesto, tiene todo muchísimo sentido… Ejem. A ver, Rachel, yo te quiero, pero igual hablarlo antes, ¿eh? En realidad, es que la muchacha pensó que todavía no contactarían con Dee y creyó que así ganaría tiempo. Bueno, Dee está que se sube por las paredes, pero Amy está en plan “jobá, Dee, mírala, es tan mona, ¿nos la quedamos?”. Yo la entiendo.

Inserte aquí el sonido de un cachorrito llorando

Ni siquiera estos ojitos de perro faldero convencen a Dee, que está con un cabreo importante.

Amy: ¿A quién le haría daño? Ya vives con ella, así que sería fingir una relación durante ¿qué? ¿Un año? Cuando pueda quedarse aquí legalmente, fingís que rompéis y podéis regresar a vuestra vida diaria de siempre. Fácil.

Dee: ¿Fácil? Si te gusta tanto la idea, ¿por qué no finges tú ser su novia?

Rachel: En realidad ya pensé sobre ello, pero Amy y yo no… vivimos juntas.

Amy: No es como si no pudiésemos tener algo. Quiero decir que ella es sexy, yo soy sexy…

Pero que no hay tu tía, ni las bromas pseudo-sexuales de Amy ablandan el corazón de Dee. Y no lo entiendo, porque Rachel da mucha penita y se disculpa y dice que va a ayudar a Dee a buscar a otro compañero de piso y todo duele.

«Muy bonito, Dee. Ahora me quedo sin polvo»

Amy está un poquito encoñada es muy amiga de Rachel, así que cuando se quedan a solas le da un ratito más la matraca sobre lo fantástica que es.

Amy: ¡Me gusta, idiota! Tiene un buen corazón. Simplemente hazlo.

Dee: No soy Shia Lebouf. Y su corazón no es lo que te gusta de ella, así que cállate.

¡Ja! ¡Te han pillao, Amy! Tienen una conversación en la que Amy le echa en cara a Dee varias cosas de su vida y le pide que si no lo hace por Rachel, que lo haga por ella, que para algo es su hermana. Oissss. Se ve que eso cala y Dee decide llamar a Rachel para disculparse y aceptar en modo “de perdidos al río, vamos con todo”. Y ya le llama cariño, para ir practicando.

«Ok, cari. Estafemos al gobierno»

Y así de sencillo se disponen a engañar al gobierno. ¿Esto va a salir bien o mal? ¿Cómo lo veis? Por un lado tenemos a Amy con un cuelgue ahí evidente por Rachel y por otro ahora Dee y Rachel van a fingir que son pareja. ¿Habrá celos? ¿Qué va a pasar? Ahhhh. No sé a quién shippear. Sólo sé que Rachel es adorable y la quiero en mi vida. Por cierto, podéis ver los capítulos de Couple-ish en su canal de Youtube. Además, tienen subtítulos, aunque creo que los de español no están todos, pero si controláis el inglés os recomiendo que los activéis, porque incluyen muchos detallitos graciosos en ellos. ¡Seguimos para la semana!