Warrior Nun es la única serie que puedo decir que la segunda parte, es realmente mucho mejor que la primera. Porque esta serie solo sabe ponerse cada vez mejor y mejor y con su tercer capítulo, La Monja Guerrera demuestra que subió al siguiente nivel en toda su exponencial, como demuestra en este capítulo.

Volviendo a España, Madrid, como la Madre Superiora mandaba a llamar en el último capítulo, nos encontramos a Ava y Beatrice rondando las calles de Madrid, en búsqueda del lugar donde la Madre les pidió de ir. Bueno, Beatrice busca, porque Ava solo quiere ver la ciudad y no la culpamos. Alguien que ha estado toda su vida postrada en una cama, solo quiere ver mundo y aunque estaríamos encantadas de ver un Spin-Off de Ava y Beatrice recorriendo el mundo, esta no es y hay que volver a lo que debían: reunirse con el resto de las hermanas.

Así que, guiándose con el collar de Beatrice, estas llegan finalmente a la floristería donde le habían llamado y donde Camila y Superiora estaban reunidas con Jazmine.

Solo, que ahora no están allí y, jugando con un pequeño juego de encuentra la pista, Ava finalmente encuentra el lugar: Cine Done, dos entradas para ver Sor Citroen. No hay nada mejor que un buen advertising español en medio de una serie internacional, todo hay que decirlo.

Ava y Beatriz enfrentándose a los seguidores de Adriel

Así que, poniéndose de camino al cine, Beatrice, como buena observadora; se da cuenta de que son perseguidas por los seguidores de Adriel. Mientras que Ava está dispuesta a luchar, Beatrice decide que es mejor ir de tranquilas en pocos movimientos, estas los despistan. Bueno, a los perseguidores, porque en medio de la calle, Vicente ataca también y tumbando a Beatrice con un somnífero, Ava y Vicente tienen su cara a cara, cuando descubrimos un gran secreto de Vicente.

¿Recordáis los tatuajes de este la temporada pasada? Bueno, pues estos están nada más y nada menos que hechos con Divinium y Ava, claro está, va un poco en desventaja. Sin embargo, acostumbrándonos ya a que nadie toca a su Beatrice, Ava hace uso de su Halo y consigue tumbar a Vicente. Ahora, con Vicente KO y Beatrice, ¿quién se lleva de los dos? Pues a Beatrice, claro está y es que amamos como de cuidadosa es Ava como no…, bueno, Amiga.

Ava y Beatrice de camino al cine

Regalándonos una de las escenas que toda amiga de amigos borrachos, Ava se encarga de llevar a una Beatrice un poco “borrachita” por las calles de Madrid. Es corta, pero esa escena es una de las más dulces que puedes tener viendo a una pareja que amas en la ficción. Sobre todo, cuando llegan al cine y se encuentran con Camila. Un momento dulce de reencuentro en el que no he podido evitar fijarme solo en Ava llevando a una Beatrice que aun se recuperaba del dardo tranquilizante.

Ava y Beatrice reunidas con Camila en el cine

El caso es que de reencuentro sigue la cosa, cuando Ava y Beatrice por fin se reúnen también con Superiora. Si en la temporada 1 la Madre superiora hubiera arrancado la cabeza a Ava, su escena, el abrazo que le pega Ava a la madre… Sí, emociona. Hay que decirlo y se dice.

Ava no tendría una familia, pero se ve que en la hermandad realmente encontró una nueva. Ahora, añadiendo a Jazmine a la ecuación. Porque finalmente, sabemos lo que llevó a Jazmine hasta la Monja Guerrera: encontrar la famosa Corona de Espinas de Cristo. Porque sí, según cuenta, su orden se creó para proteger esta reliquia. Una reliquia que sirve para desconectar los poderes del Halo. Incluso del mismo Jesucristo…

¿Quién lo iba a decir? El caso es que, dicha reliquia, como no, fue saqueada hace tiempo por colonizadores y Jazmine, intentándola recobrar, le sigue la pista hasta Madrid. Solo que no sabrán cual es, hasta que vayan a por ella al Museo del Prado.

Como Ava lo sugiere, Warrior Nun nos regala también una escena a lo Ocean’s Eight, pero con monjas. Porque infiltrándose en el Museo del Prado, hay que conocer el terreno antes de robar lo que sea y, para ello, está Camila, que está dispuesta a enseñar lo que ha madurado desde la primera temporada. Porque como se lo deja claro a Beatrice, Camila no es la misma de la primera temporada y amamos este crecimiento de personaje por su parte. Porque allí van a robar esa corona y lo van a hacer como deben.

Y menos mal que van a por ella, porque la cosa cada vez se pone peor porque los seguidores de Adriel están en todos lados. Incluso en el Vaticano, cuando Duretti descubre que uno de los cardenales ayudantes, se ha convertido en uno de los seguidores de Adriel. Su poder crece, pero Duretti no es que se quede atrás. Incluso haciendo un regreso a los años de la Santa Inquisición, Duretti intenta hacer confesar al Cardenal de que Adriel no es ningún Santo.

Aunque parece que no va a poder hacer que este confiese dicha afirmación… hasta que como en años de la Inquisición, lo consigue y este, confiesa. No que no es ningún santo, si no que utiliza la tecnología de la Compañía de Jillian Salvius, ahora en manos de Kristian, para crear sus famosas plagas. Que casualidad.

Jillian intentando sacar a su hijo de Dios sabe donde y mientras, todo se va a la mierda, con perdón de la expresión.

Pero es que no podemos negar que el dolor de una madre y la lucha, es grande con la doctora y, como habíamos dicho ya en el capítulo pasado, Jillian está ahora centrada en “ayudar” a Lilith, como ya vimos.

Para ello, la única solución que observa es la de mandarla a través del portal. Si estar en el otro lado le había llevado a tener aquellos poderes, ¿por qué no podría ayudarle a curar? Por intentar que no quede. Puede entrar y de paso, encontrar su hijo… Porque sí, Jillian querrá ayudar, pero eso no significa que no tenga también a su hijo en mente.

Jillian y Lilith trabajan juntas

Lilith, sin opción otra, acepta y con ayuda de la doctora, vuelve a entrar. Aunque solo por sietes segundos aproximadamente. Siete segundos que solo hace empeorar la situación de Lilith. Esta chica, tire por donde tire, realmente no puede tomar un respiro. Porque no solo es expulsada, literalmente es tirada por los aires fuera del portal, si no que vuelve incluso peor del otro lado. Lilith tiene suficiente y, finalizando su tregua con Salvius, esta se marcha una vez más.

La cosa está fatal, como leéis. Así que, o encuentran esa corona o mal va la cosa.

Ya por la noche, las hermanas, junto con Superiora y Jazmine, entran en el Museo, encontrando la primera de las suposiciones de cual sería el artilugio sagrado, que resulta falso al ser tocado por Ava y no reaccionar. Jazmine la pobre se pone de los nervios, pero, como en todo momento de nervios y pánico, Jazmine entonces se da cuenta de que no estaría en la imagen de un Cristo, si no en el de una imagen de una Virgen (amo las metáforas en el que se refleja el poder de una mujer).

Ava robando la que resulta ser la falsa corona

Todo bien, encuentran la corona, solo hay que volver a casa, ¿verdad?

Pues no. ¿Qué clase de show os creéis que veis? Aquí hay que poner drama porque hay que alargar la cosa.

Todo empieza con Camila. Hay algo malo con ella, cuando viendo que no viniera nadie a pillarlas, esta de repente, se vé cara a cara con una aparición de Adriel al más estilo terror. ¿Mal asunto? Pues sí, porque de repente, todo se vuelve una locura desde ahí.

Con Camila despistada por ello, Vicente entra al sitio y activando las alarmas, las hermanas solo pueden ver en horror como Vicente utiliza la propia corona en Ava y se la lleva lejos de las hermanas, que quedan encerradas por las medidas de seguridad. La desesperación de Beatrice cuando ve como se llevan a Ava es que es… madre mía, me encanta.

Ava es secuestrada por el padre Vicente

Ahora, la cuestión es ¿Dónde se la lleva?

Y es que esta serie puede dejarnos al borde del asiento desde el primer momento en la serie. Esta segunda temporada decidieron darlo todo y lo demuestran capítulo a capítulo dando los mejores cambios de tramas que no te ves venir. Sobre todo, en este capítulo. Porque si te deja impresionada que Ava sea secuestrada, más impresionada te deja el ver que Lilith acude a Adriel finalmente.

Sí, el mismo Adriel que terminó con la vida de Mary y trajo el infierno a la tierra. Al más momento de “Oración en el Huerto”, no puedo realmente esperar que significa el momento de que Lilith trabaje con este.

Adriel cuando Lilith acude en su ayuda

Warrior Nun regresó y para dar más caña que nunca, chicas.

¿Estaréis ahí para ver el próximo capítulo? Porque yo desde luego ya le estoy dando al play del siguiente…