¡Buen viernes señoras! ¿Listas para debatir sobre todo lo que ha pasado esta semana en la vida de Callie y Arizona? ¡Eso es lo que pensaba! Vamos a ponernos a ello. Primero he de explicarles que el episodio de esta semana estaba editado de tal manera que nos contó lo que sucedió entre el momento del accidente y los sucesos que vimos en el primer episodio de esta temporada. Y lo hizo mediante una especie de capítulos para cada personaje involucrado. Yo he decidido resumir solo el de las chicas (aunque Callie está involucrada tanto en el de Mark como en el de Derek) porque si intentas hacer un seguimiento temporal de todos es de locos. En fin, ¡síganme las buenas!

Empezamos el episodio en un hospital perdido en Idaho, ahí han llevado a todos los accidentados porque era el más cercano donde podían atenderlos. Una doctora, le está dando su diagnóstico a Owen sobre Arizona. Como nos temíamos todos, la patinadora tiene una infección muy fuerte en la pierna y ella recomienda amputarla.

La rubita está despierta a pesar de todo y cuando escucha los planes que tiene la doctora se asegura de decirle a Owen que no da su consentimiento para que la traten y que lo único que quiere es volver a casa con Callie porque ella sabrá que hacer. Tanto Owen como la doctora la miran con cara de «pobre mujer no quiere entender lo obvio» pero igual la llevan hasta Seattle.

Ya en casa (bue en el hospital, pero es como casa), Callie se está ocupando de cuidar la pierna de Arizona. En un primer momento no se puede hacer más que intentar eliminar la infección y esperar, porque la pierna está realmente mal. Justo de eso están hablando cuando llega Alex a poner al día a Arizona sobre un paciente de los dos. Lo que empieza por ser algo meramente de trabajo termina en una confesión de Karev que le dice a la patinadora que si hubiera podido se hubiera cambiado de lugar con ella. Para nuestra sorpresa, Arizona le contesta que de haber podido se lo hubiera permitido.

Yo también he pensado mucho sobre eso. Y no me gusta eso de mi misma, pero lo pensé. Seguía pensando en mi esposa y en mi bebé y en como tú no tienes ni esposa ni bebé. Tú no tienes a nadie. Solo me subí a ese avión porque estaba enfadada contigo, así que me seguí preguntado…solo estoy aquí porque él es un egoísta desconsiderado. Y no importa cuanto intente hacerlo mejorar, él seguirá siendo la misma persona horrible. Así que ahora me sigo preguntando: ¿Por qué esto le sucede a una persona como yo en lugar de a una persona como tú? Así que supongo que todavía estoy bastante enojada. ¿Quieres salir de la habitación por favor?

¡Wow! Osea ¡wow! Sabía que Arizona iba a estar en un lugar oscuro, es totalmente lógico, pero ¡Hay que ver como se las gasta la patinadora! La comprendo perfectamente pero por otro lado le ha pegado donde más le duele a Karev que es precisamente en lo solo que está en el mundo.

Igual Karev es un tío fuerte y algo así le duele momentáneamente y aguanta vara, pero lo dicho, la patinadora se ha pasado tres pueblos y solo se salva porque la amamos y la comprendemos pero ha sido super dura.

Y del enfado vamos al dolor y a la desesperación porque Arizona está pasando por una de esas montañas rusas emocionales en las que todos nos hemos visto inmiscuidos alguna vez. Resulta que la pequeña Sofía fue a visitarla y aunque es un momento bonito, en cuanto se va, la patinadora pierde los papeles porque está desesperada por saber cual es su situación.

Callie intenta explicarle que entiende que lo esté pasando mal pero que realmente no hay nada que hacer si la infección no le baja. La rubia le responde que mientras más tarden tiene menos posiblidades de recuperar la pierna y le dice que no se de por vencida con ella. Es entonces cuando empieza a llorar a tope y prácticamente le exige que le prometa que no va a dejar que le corten la pierna. Callie le dice que se lo promete y la tranquiliza con un abrazo.

Uff que fuerte esta escena y que triste también, vamos me pongo en la piel de Arizona y pienso que yo estaría mil veces peor y odiando a absolutamente todo el mundo. También entiendo que quiera aferrarse a Callie porque eso es lo que cualquiera de nosotras haría, ósea en estos momentos ella necesita un pilar más grande que ella porque Arizona no es tonta y tiene clara cual es la situación de su pierna. Por otro lado creo que Callie le ha respondido que lo hará para tranquilizarla pero se nota en su cara que sabe que está en una situación terriblemente difícil y que le va a costar sus dos ovarios conseguir cumplirla.

En nuestra siguiente escena nos toca ver a Callie desesperada, la mujer está intentando convencer a Owen de hacer una operación terriblemente difícil y peligrosa para salvar la pierna de Arizona. Owen le insiste una y otra vez en que lo mejor que podrían hacer es amputar y que la patinadora use una prótesis y le recuerda que su plan acarreará mucho dolor y años de recuperación para su esposa y aún así ni si quiera recuperaría el funcionamiento de su pierna al 100% pero Callie está desesperada por intentar cumplir la voluntad de su esposa cueste lo que cueste.

Owen: ¡Es tu mujer no tu paciente!
Callie: ¡No lo es! ¡No es mi esposa! No sé quien es…¿Te pasó lo mismo con Cristina? ¿Es como que la estás mirando y no ves nada dentro? Parece que es solo un caparazón, que la han sacado de dentro y solo queda un caparazón ¡Y la quiero de vuelta!

La morena le explica a su jefe que si Arizona pierde su pierna no volverá jamás a ser la persona de antes y ella va a perderla así que Owen termina por ceder a la operación.

Ya con el prospecto de su operación por delante, Arizona está super contenta y animada. La única nerviosa es Callie y no solo porque su esposa sino porque también va a operar a Derek y de ella depende que en un futuro el hombre pueda volver a operar. Recuerden que ella no puede operar a Arizona porque es su esposa. En fin la patinadora le da muchos ánimos a su chica para que vaya con energía a la operación (a ella le toca mañana) y antes de que se marche la toma de las manos y le dice que la ama…Ais señoras, viendo la tormenta tropical que se nos viene encima yo atesoraré este momento para el resto de temporada.

Lo dicho, ¡grábenlo en sus retinas mujeres! Porque a saber cuando las volvemos a ver así de acarameladas.

En fin pasado el momento romántico, Callie se va al quirófano a arreglarle la mano a Shepard y Alex va a visitar otra vez a Arizona. El hombre quiere decirle que se ha estado esforzando por dejar las cosas más o menos estables pero que ahora que todo está bien se marcha como era su idea original. Arizona simplemente se le queda mirando y él se despide de ella y le dice que lamenta lo que le ha pasado y que eso le haya hecho odiarle. La patinadora sigue sin mediar palabra así que el se empieza a marchar pero justo en ese momento la rubita empieza a entrar en shock.

Karev irrumpe en el quirófano para explicarle a Callie que su esposa está en plena caída. La morena como puede, repasa con Alex todo lo que puede haber hecho para sacarla de la crisis, pero Karev ya ha tomado todas las precauciones necesarias sin efecto alguno.

Entonces puedes ver en los ojos de Callie que entiende que solo hay una decisión que tomar, y lo increíble es que tan solo con su voz y su mirada (tiene tapada la cara por la mascarilla) puedes ver lo que le está costando porque sabe que probablemente para salvar a su esposa tenga que perderla. La pierna infectada está matando a Arizona así que la única manera de salvarla es cortarla, así que Callie apechuga con las consecuencias y le pide a Alex que lo haga y sin poder hacer más (tenía a Derek ahí abierto y no podía escaquearse) termina la operación como las meras machas.

Terminamos el episodio con Callie mirando con cara de culpabilidad a su esposa esperando a que se despierte. Todo mientras suena de fondo:

Donde aprendí a asumir la responsabilidad por la vida de alguien más.

Y eso básicamente lo resume todo. Callie tenía en sus manos la vida de su esposa y no le quedó de otra que tomar una decisión. Sinceramente espero no tener que estar jamás en sus zapatos. Vamos que a la mujer la persigue el drama. ¿Y qué vamos a decir de Arizona? Ya hemos visto como está nuestra pobre patinadora, tiene un camino super oscuro por delante. ¡Agarrense señoras porque esta temporada nos vienen curvas!