Esta semana tocaría el tercer capítulo de Crónicas Vampíricas pero dado que nuestras chicas no aparecen, mejor obviarlo y centrarnos en el siguiente del que serán las verdaderas protagonistas. Su relación pasará por varios estados en este episodio, unos mejores y otros peores pero bueno, después de llevar más de 120 años juntas, hace falta más que una simple pelea para acabar con esa relación que creo que se lleva el record de longeva. Empecemos ya que así llegamos antes a lo interesante.

Por fin Nora y Mary Louise pueden salir de casa y están encantadas con ello, sobre todo la primera, que considera que es casi una cárcel la manera en la que viven. Vamos a resumir el motivo de su salida como si fuéramos niños pequeños. Resulta que a la familia de brujos les falta un hereje que lo tienen digamos los buenos y el grupo de brujos, cogió el cuerpo de Elena, una de los buenos, que está hechizada al más estilo de Blancanieves (durmiendo perennemente).

El caso es que quieren hacer un intercambio de personas, el problema es que el brujo que tienen ellos está muerto y no saben como alargar el intercambio o al menos solucionar el problema en el que están metidos. Así que Nora y Mary Louise son enviadas a la universidad, donde ahora viven la mayoría del grupo de buenos para traerlo de vuelta. Van donde los hermanos Salvatore a buscar a su amigo pero ellos les dan largas, cosas que no gusta mucho a las chicas que empiezan a romper cosas de la casa, pero al final no les queda más que irse medio enfadadas al no encontrar a Oscar.

Al grupo les preocupa que las dos vampiritas estén en el campus con tantos objetivos y gente que devorar por lo que tienen un plan. Justamente es Halloween y hay un baile al que ir y como saben que se mueren por hacer este tipo de cosas, sobre todo Nora, provocarán que las chicas terminen allí para así poderlas tener más controladas. Obviamente Caroline les ayuda con el vestuario, más que porque ella quiera, porque la obligan a que las ayude y como eso entra dentro del plan para tenerlas distraída, la chica encantada de echarles una mano con el vestuario y demás.

Más tarde vemos a Mary Louise disfrazada de diablesa sexy con un vestido rojo. Le confiesa a Caroline que está algo nerviosa ya que no va a una fiesta desde 1902 (recordemos que estuvieron como cien años encerrados el grupo de herejes en una especie de cárcel en otra dimensión en la que no había nadie). Caroline le pide que le quite el hechizo que tiene, ya que ningún vampiro la puede tocar porque su piel parece verbena y teniendo en cuenta que está iniciando algo con Stefan, pues no lleva bien eso de que no se pueden tocar. Pero M. Louise le responde que si se piensa que lo que le pasa es duro, que se imagine lo que es ser gay en 1900. En el fondo lo que le pasa a la chica es que no se quiere poner en contra de Valerie, quien le hizo el hechizo a la otra porque parece que es peligrosa.

Por otro lado, encontramos a Stefan hablando con Nora intentando exactamente lo mismo. Pero ella se niega a quitarle el hechizo porque Valerie se vengará de ella de alguna manera. Después aparece M. Louise disfrazada y le pregunta como la ve, ella le responde que un poco sosa y le rompe el vestido haciéndome más escote y la otra, del cabreo que pilla le clava unas tijeras al primero que pasaba por allí. Que mal carácter que tienen estas chicas… Al final la del disfraz termina yéndose enfadada y la otra detrás llamándola medio arrepentida.

Y la pareja llega disfrazada, una de ángel y otra de demonio. Claramente se Mary Louise no está muy al día del mundo moderno y se nota que está encallada con lo antiguo, se ve cuando pide unas bebidas raras en la barra pero por suerte, su pareja ha hecho bien los deberes y está al día, por lo que pide bebidas guayonas y hace al mismo tiempo migas con la camarera, ante la mirada de desagrado de su novia. Y lo mismo sucede un tiempo después cuando empiezan a bailar, ya que la rubia no se mueve un pelo mientras que Nora, anda dando saltos como las locas completamente integrada.

Stefan y Caroline desde lejos andan analizando la conducta de las vampiresas. La chica piensa que la pareja está en plena crisis y ni se acuerdan de matar, pero rápidamente cambia de opinión cuando suena una canción lenta y ambas van a agarrarse para bailarla juntas. Pero los vigilantes de despistan con sus propias historias y cuando vuelven a mirar, las chicas ya no están. Lo siguiente que vemos es que M. Louise buscando a su novia, cuando la encuentra entra el cólera porque está mordiendo a la camarera. Nora le pide que pruebe la sangre pero la otra le arranca el corazón. Después tienen una discusión como la que tendría cualquier pareja, bueno, parecida:

Nora: ¿Qué demonios haces? No finjas que eso no fue más que celos mezquinos.
M.Louise: ¡Esa asquerosa chica no querría nada contigo si no estuvieras tan desesperada por atención!
Nora: ¿Atención? ¿Cómo querría tener atención cuando has estado enganchada a mi hombro durante los últimos 120 años?
M.louise: Oh, ¿te estoy arruinando la diversión?
Nora: “Despacio Nora” “Quédate cerca Nora” ¡Como si fuera todavía el maldito siglo XIX y necesitase tu protección! No soy la que lucha por adaptarse Mary Lou, ¡Eres tú!
M.Louise: ¡Muy bien! Haz lo que quieras… Voy a terminar lo que vinimos a hacer aquí.

Y sí, con esta carita se queda la chica después de tal discusión cuando ve a su novia marcharse. Yo tengo que decir que no tiene que ser nada fácil una relación de 120 años con tu chica, porque si en el día a día a veces surgen roces, lo de ellas son muchos días juntas y es normal, pobres. Yo sufro que su relación se vaya al traste porque vaya carácter que tiene cada una.

Lo siguiente que vemos es a M. Louise buscando una víctima. Cuando le echa el ojo a una chica y va derechita a ella se interpone Stefan, que le enseña una foto de Oscar, para hacerle saber que está bien y por tanto su labor ahí ha terminado. Luego el vampiro le pregunta por Nora y le confiesa que se han peleado, así que ambos se sientan a hablar del tema. La chica entre lágrimas le pregunta si así son las relaciones de la vida moderna, todo el mundo vendiendo su carne (me hizo mucha gracia su pregunta…aishhh tanto que aprender de esta época). Stefan le responde que lo que tiene de bueno esa época es que existen terapeutas. Después le empieza a abrir su corazón y en ese momento el chico le inyecta algo como verbena y tumba a la chica.

Arrepentida por la pelea encontramos a Nora por los pasillos de la universidad buscando a su novia, que cuando la encuentra casi le da algo, al ver que Stefan la tiene a punto de clavarle una estaca. Así que ya por las malas le pide que le quite el hechizo a Caroline sino quiere que su novia muera. Aunque a base de magia termina quitándole la estaca al chico, Caroline llega por detrás y la agarra tapándole la boca para que no pueda decir ningún hechizo, además la obliga a quitarle el encantamiento porque la está quemando de mala manera tocándola, así que la otra lo hace, justo después le rompe el cuello a Nora, pero tranquilas, que eso solo los deja inconscientes un rato, con lo que la pareja termina desmayada en el mismo pasillo, mientras que Stefan y Caroline se pueden besar sin ningún tipo de problema, ¡¡¡que bonito!!!

Parece que es Nora la que tarda más en despertar debido a la rotura de cuello que tenía, cuando lo hace, ya está entre los brazos de su novia, que esperaba mirándola con ojitos de amor a que abriera los ojos, cuando lo hace, lo primero que pregunta es donde están Caroline y Stefan, pero la otra le quita hierro al asunto:

M.Louise: No importa.
Nora: ¡Por supuesto que importa! te iban a hacer daño. Voy a encontrarlos y arrancarles la cabeza. Aplastarlos juntos como dos asquerosos melones y… ¿Por qué sonríes?
M.Louise: No puedo evitarlo, eres adorable

Ambas se piden perdón por como se han comportado. La rubia le dice que ha estado encerrada tanto tiempo que ha olvidado que el mundo es para disfrutarlo y no para tenerle miedo. Le pide a su novia que le ayude a recordarlo.

A ver, pobres, es que entre que han estado más de cien años encerradas en otra especie de dimensión y encima Mary Louise al ser una persona insegura no le ayuda nada que su novia se haya adaptado tan bien al mundo actual, pero bueno, al menos parece que hará el esfuerzo por disfrutar más de la vida. Ambas terminan muy acarameladitas bailando en la pista. Si es que cuando no están matando a nadie son realmente monas.

Y así de acarameladas terminan las vampiras en nuestro capítulo de hoy. No me podéis negar que son pura ternura entre ellas cuando no están intentando matar a nadie. ¿Quién de las dos os gusta más? Yo debo confesar que me tiene enamorada Nora… ¡Hasta la próxima!