Bienvenidas al resumen del episodio 3×02 de The L Word Generation Q. Esa serie en la que después de una década de espera te enrollas con tu ex esposa y ¡tu hija te cacha con las manos en la masa! Hay personas con mala suerte en este mundo.

Nuestro episodio comienza exactamente donde lo dejamos en el capítulo anterior, con Tina y Bette besándose y Angie descubriéndolas dándose el lote.

La próxima vez recordemos cerrar la puerta con seguro

Las Tibette están entre el subidón de adrenalina del beso, el impacto emocional de reconectar y el susto de que Angie haya llegado a casa. Así que intentan difuminar la situación averiguando qué hace su hija ahí en su primer día de soltería e independencia. Pero Angie tiene grabada en las pupilas la imagen de sus madres besándose en plan apasionado y necesita ir a darse siete baños para olvidarla, así que sale prácticamente pitando.

Las dos deciden que le van a dar un poco de tiempo aire para macerar la situación y hablarán con ella al siguiente día cuando las cosas estén más tranquilas. Además, tienen que ponerse de acuerdo con lo que le van a decir, porque aún no han hablado sobre cuál será su situación en el futuro.

Bette: ¿Le vamos a decir que fue un error o…?

Tina: ¿Fue un error?

Bette: ¡No! Al menos yo no lo creo.

Tina: Yo tampoco.

Bette: Esto es muy real para mi.

Tina: Sí, es real.

¡Toma ya! Tibette is real por si quedaba alguna duda pululando por el universo. Las dos lo han confirmado. Ya podemos vivir en paz.

Bette decide mover ficha porque ¡ha pasado una década de abstinencia de Tina y no quiere perder un segundo más! Así que como la lesbiana alfa que ha sido siempre, toma de la mano a Tina y la conduce hacia la habitación. Claro que con pausas porque las ganas son muchas y el camino es largo, así que beso por aquí, te saco la camisa por allá,

Bette: Ha pasado mucho tiempo… soy diferente…

Tina: Eres tan, tan, tan, hermosa.

Y la cosa no es que lo digan, porque este diálogo con otras dos actrices podría ser mediocre, pero es que son Laurel Holloman y Jennifer Beals y todo está en las opciones sutiles que toman, las pausas mientras se miran, los suspiros. ¡Ays mis madres! El caso es que las dos proceden a tener sexo espectacular en la cama del que no puedo ponerles imágenes porque San Google me bannea. Pero les dejo la imagen mental que sé que sus mentes podrán procesarla.

¿Pero tú crees que puedo entender algo de lo que dices cuando estás vestida así?

Cambiamos radicalmente de escenario para encontrarnos con Gigi y Dani discutiendo. ¿Por qué las diosas lesbicanarias nos castigan con este mal rollo? Yo no entiendo nada.

Dani está enfadada porque Nat le ha pedido a Gigi que organice una escena entre las tres para que ella pueda conocer a Dani un poco mejor y sentirse más cómoda con quien en un futuro pretende vivir con sus hijos. Pero Dani está indignada. La morena siente que ella no tiene por qué probarle nada a Nat y resiente que Gigi le otorgue el poder de tener algo que decir respecto a los pasos que dan en su relación.

Gigi intenta explicarle que no es que Nat la esté vetando personalmente, que simplemente quiere conocerla, pero Dani no cede ni un ápice.

Gigi: Tienes que dejar de hacerme sentir mal por tener hijos. Mudarnos juntas involucra a Eli y Olive.

Dani: No me hables como si fuera una niña.

Gigi: ¡Pues no te comportes como una.

Estaba apuntisimo de indignarme porque no entiendo como Dani tiene tanto problema con este asunto. Pero es que entonces Gigi le ha dicho «Daniela» y se me ha parado el corazón porque es la palabra que no sabía que necesitaba pero ¡jamás olvidaré! Pero volviendo al tema. Nat llama por teléfono a Gigi a medio pleito y Dani se va indignada, así que no tenemos resolución. Igual le doy puntos a Dani por mantener una conversación coherente con una Gigi a medio vestir.

En otra cama de la ciudad, Shane duerme apaciblemente cuando Tess la ataca a besos intercalados con argumentos sobre por qué deberían comprar otro bar. Shane insiste en que necesita tiempo pero Tess no entiende de relax. ¡Tiene que decir que sí ya! Y me odio un poco a mi misma por ser tan renegada pero ¿de dónde sale todo esta emoción por un segundo bar justo enfrente del que ya tienen? No sé, es que me parece que no tiene mucho sentido esta emoción súbita de Tess por ser empresaria.

Sobre todo porque ¿a qué horas señora? Tienen a la madre viviendo con ellas, un bar entero que dirigir y ¿ahora quiere abrir otro? Igual soy yo que me conformo con uno pero, no entiendo la necesidad.

En fin que Shane se siente manipulada (pero acepta con gusto los besos y caricias), y Tess insiste en que solo la convence amablemente. Pero justo en eso le llama por teléfono un inspector que le va a echar ojo al bar. Sí, ese bar al que Shane todavía no le dice que sí pero que Tess ya está contratando gente para ver. ¿Todas vemos por donde va a ir esto verdad?

Finley y Sophie no están en la cama, más bien preparan una noche de juegos de mesa y diversión. Finley quiere invitar a Micah y Maribel pero Sophie preferiría que estuvieran solas. Básicamente porque Maribel alucina a Finley y no cree que la mezcla sea buena. Pero como todas ya sabemos, Finley no entiende de tiempos y lugares y está segura de que puede ganársela a base de buen rollito y su increíble personalidad.

En cuanto sale por la puerta entra Maribel a informarle a Sophie que ni al caso, que le cae como una bomba y se niega en redondo. Pero Sophie le aplica la carta «hermanas» y al final cede. Esa noche los cuatro jugarán al pictionary y cenarán juntos.

Mientras tanto Shane y Alice están en el Dana, cotilleando sobre si Tina y Bette han regresado a ser la pareja de nuestros sueños. Alice se desespera porque no les han dicho ni mu y Shane comenta que Tina le mandó mensaje para verse ahí, así que hay algo pero no saben que es pero Alice como nosotras ¡ama el bollodrama!

Justo en ese momento entran Bette y Tina agarradas de la mano y a mi me recordó a buenos y mejores tiempos. Como cuando se encontraban todas en la serie original en ese café de Los Angeles o cuando en la sexta temporada Bette y Tina jugaron un piedra, papel o tijeras porque el grupo estaba peleado y tenían que dividirse para sentarse con las «fieles» o las «infieles». No quiero ponerme a recordar porque entonces pienso en lo que pudo ser y no ha sido y no hay quien me saque del bucle de decepción.

El caso es que Tina y Bette, con una sonrisa de oreja a oreja les cuentan a las dos que han decidido intentarlo de nuevo. Quieren ir lento, tienen mucho que hablar todavía pero it’s happening. Yo me reí mucho con el «no ha pasado el tiempo» de Alice porque justo hablaba con Genix de eso. Que es algo super emocionante/raro el ver a estas personas con las que muchas de nosotras crecimos en otro momento de sus vidas pero haciendo las mismas cosas. No sé, me cuesta explicar mis sensaciones. Por un lado a veces odio a Generation Q y por otro me dan esto y es como les contaba antes, la ex tóxica de la que no puedes salir porque hay momentos tan pero tan buenos

Es que las pones a las cuatro juntas y las escenas funcionan solas

Shane pregunta si ya le han contado a Angie y Bette confiesa que las cachó en pleno faje. Alice le pone voz a los pensamientos de Angie con un «yeaks pobre» que me hizo reír mucho. Tina se defiende diciendo que jamás pensaron que iría a casa de Bette esa noche y aún no saben qué hacía ahí. Entonces la tía guay Shane les cuenta lo de que Jordi terminó con ella.

Tina se preocupa por sus sentimientos y Bette se indigna porque «Siempre supo que Jordie era una mala hierba», pero Alice mantiene la positividad porque seguramente con la buena nueva de que sus madres están juntas volverá animarse. Luego las cuatro hablan de la inauguración de la galería del trabajo de Marcus que Bette está preparando. Todas van a ir y Alice hasta llevará a una chica con la que está saliendo que es actriz y trabajó en una película de D.C. o Marvel. Cualquiera de las dos cosas. Pero tampoco puede contar más porque le habla la agente de Jojo Siwa.

Bette, Tina y Shane no tienen ni idea de quién es y tampoco entienden mucho de lo que habla Alice porque vive y cito: «En su propio universo mágico de unicornios, burbujas, arcoíris oompa loompas y champagne». ¡Suena bien ese mundo! ¿Cómo se llega?

Pero mientras lo averiguamos cambiamos de escenario a la cena donde Finley, con sus acertadas habilidades sociales comienza felicitando a Micah y Maribel por el bebé que en un futuro van a tener. Mal asunto porque la cara de Maribel nos hace intuir que Finley no tendría por qué saberlo y la de Micah que no entiende nada de la vida.

Finley: ¡Va a ser super mono! Una combinación de sus dos caras. Ohhh… Nooo… van a tener que elegir… ¿Cómo van a elegir? Los dos son guapísimos.

Micah: No, miren, no vamos a tener un bebé.

Mirabel: Apenas estamos hablando sobre tener un bebé.

Micah: Pero yo todavía no he dicho que sí al bebé, solo a hablar sobre tener un bebé.

Finley quiere que se la trague la tierra y francamente yo también porque esta historia no va para ningún lado.

Ya por la noche, Bette está en la galería junto a Dani, que por lo visto es quien le ha ayudado a organizar el proyecto. Supongo, porque no nos lo han explicado, que con el padre en la cárcel y sus cuentas congeladas su futuro depende de este nuevo trabajo, porque entiendo que a ella la encontraron inocente.

Pero el caso es que Dani sigue indignada con Gigi y quiere pedirle consejo a su mentora Bette Porter. Pero teme que pueda ser raro porque Bette también se la benefició en algún momento. Pero nuestra querida señora Porter ya ha madurado y puede tener esa conversación sin problema. Así que dicho y hecho.

Dani: Le pedí a Gigi que se mudara conmigo. Pero me ha respondido que tenemos que hablarlo con Nat, como si fuéramos un trío. Se le ha ido la cabeza.

Bette: Es que… Nat es la madre de los hijos de Gigi. Así que no está priorizando a Nat sobre de ti, está priorizando a su familia. Y esa es una buena señal. Deberías querer que tu pareja fuera una buena madre. Y parece que Gigi está siendo justamente eso. La pregunta del millón es… ¿estás lista para ser una madre?

Sufro porque creo que sé la respuesta a esta pregunta y no me gusta…

En pleno juego de Pictionary, Finley y Sophie lo están petando aunque los dibujos dejan mucho que desear. Pero no voy a juzgar porque una vez dibujé un árbol, me devolvieron la tarea y mi mejor amiga me ayudó a pintar otro y al mío le puso un cartelito que decía «deformidad de la naturaleza».

Pero aquí lo importante es que Maribel y Micah siguen peleando. De hecho Micah indignado exige que las cosas vayan más lentas porque aún ni le ha contado a su madre que está saliendo con Marible. ¡WTF! Y aquí otra vez tengo que renegar porque ¡esta historia no tiene sentido! A ver, que Micah le acaba de pedir matrimonio. ¿Eso tampoco pensaba contárselo a su madre? No sé… Yo flipo un poco en colores.

Ya dentro de la galería, Angie sufre por haber visto a sus dos madres besarse justo después de que Jordi terminara con ella, pero su hermana le recuerda que está soltera y tiene un cuarto para ella sola sin que la vigilen. ¡Empieza la diversión universitaria!

Alice por su parte se está conociendo con la actriz de Marvel que ahora ya no puede ir a ningún lado sin que la persigan los paparazzi. Lo único que la relaja son los partidos de Voleibol privados a los que va y a los que puede invitar a Alice. La rubia cree que por fin ha conocido a alguien interesante pero a Shane eso de que tenga un «mentor en la cárcel acusado injustamente» le trae mala vibra porque le recuerda a Keith Rainiere. Y yo con lo del voley no había caído, pero cuando Shane dijo lo de Rainere no tuve más que reírme porque está clarísimo que alguien en el grupo de escritores es fan del true crime.

Pero no nos quedamos trabadas en eso porque una mesera se acerca y Shane le lanza su mirada de: «Chiquitita de limón, aquí está tu exprimidora». Por supuesto Alice «antenas paradas» Pieszecki, de inmediato lo detecta.

Alice le dice a Shane que ya tiene la «comezón», que siempre que las cosas se le ponen serias en una relación le entra esa comezón y el barco se va a pique. Shane intenta hacerse la que «la virgen le habla», pero Alice la conoce demasiado.

Y permítanme que afile mis dedos porque la siguiente escena está llena de momentos para recordar para las lesbianas como yo que vieron la serie original de The L Word. Si eres un pequeño saltamontes lesbicanario y quieres ver el episodio en que todo esto que voy a contar sucede, tienes que mirar el episodio 12 de la primera temporada de la serie.

Es un placer conocerte

El placer es mío

Empezamos la escena con Bette mirando a lo lejos a Tina mirando un cuadro de la galería. Entonces Bette llega y le suelta un «Es un gusto conocerte» y Tina le responde que igual. Que a ojos de una persona común y corriente podría ser una diálogo más bien raro, pero estoy segura que la mitad de las fans de Tibette en el mundo gritaron porque este es el diálogo con el que Tina y Bette se conocieron por primera vez.

En ese episodio de la escena original, Tina nos cuenta como fue con su novio Eric a una galería de Bette y ahí las presentaron. Las dos están jugando con el mismo diálogo que tuvieron cuando se conocieron así que Bette pregunta:

Bette: ¿Vienes a sentarte?

Tina: Sí es solo que me gusta mucho este (refiriéndose al cuadro).

Las dos echan unas risas como adolescentes y entonces Tina le recuerda a Bette que ese fue el momento en el que el pendiente se le enredó en el pelo en la escena original. Así que Tina se quita uno de los aretes y se lo enreda en el pelo ella misma. Y Bette tan caballerosa como la primera vez, se lo desenreda y se lo devuelve.

Luego Bette acelera a la siguiente escena. Porque resulta que, en la original, cuando Tina llegó a casa ya no tenía el pendiente. Así que decide volver a la galería a ver si se lo dejó allí. O al menos esa es la excusa, como bien apunta Alice en el diálogo original. El caso es que cuando llega sucede este diálogo que es el mismo que Bette le repite:

Bette: Podría jurar que te vi ponértelo otra vez.

En la serie original, Bette le devuelve el pendiente a Tina y la besa.

Bette y Tina besándose en la escena original de The L Word

Pero en esta ocasión, Tina decide tomarse una licencia artística y es ella quien besa a Bette.

Bette y Tina besándose en The L Word Generation Q

Bette: Estas reescribiendo la historia. Yo te besé primero.

Tina: Sí bueno, también tenía un novio llamado Eric y no está aquí, así que he pensado que podría improvisar.

Bette: Me había olvidado de él.

Tina: Yo también me olvidé de él.

Bette: Esto es mucho mejor que la primera vez.

Tina: Estoy de acuerdo.

Que sí, que estoy soñando con un mundo nuevo y lleno de Tibette. Pero ¡no me juzguen! Para una vez que hacen algo medio bien en esta serie tengo que disfrutarlo.

Lo siguiente para las chicas es ir a hablar con Angie, que para sorpresa de nadie está feliz de que sus madres vuelvan a estar juntas y no tienen ningún problema con ello. Tina y Bette quieren dejarle claro que van en serio, pero sobre todo que nada va a cambiar en su relación con ella. Pero lo dicho, Angie está contenta por sus madres y por ella misma y todo va a estar bien.

La que está pero es Dani porque con la plática con Bette se ha dado cuenta que, como decimos los mexicanos, «la regó», así que está pidiéndole a Gigi por mensaje que vaya a la inauguración porque la extraña y lamenta haber sido una tonta. ¿Será que podremos volver a disfrutar de verlas juntas más de 1 minuto en pantalla y sin pelear? ¡La esperanza muere al último!

Finley y Maribel se quedan un ratito a solas y la primera intenta interceder un poco contándole que, ella no se lleva bien con su madre y por lo que sabe Micah tampoco. Que es probable que lo de no contárselo no sea un reflejo de lo que Micah piensa de su relación con ella, sino de su relación con su madre. Pero Maribel reacciona fatal y prácticamente le grita que no se meta.

En ese momento llegan Micah y Sophie y preguntan qué pasa. Finley intenta hacer como que no pasa nada, pero Maribel sigue nefasta y le dice que le cae super mal. Que la persona con la que Sophie se ha estado acostando mientras ella estaba en rehabilitación le caía mil veces mejor. ¡Auch!

Miren que yo a Finley no la tolero mucho, pero para variar esa no se la merecía. Se ha pasado de idiota Maribel.

We were on a break

Finley y Sophie entonces tienen la típica plática de «estábamos en un descanso». Pero a diferencia de Rachel y Ross, las dos tienen claro que, efectivamente, no hay infidelidad de por medio. Pero eso no hace que a Finley le duela menos el hecho de que Sophie se haya estado acostando con una o varias personas.

Sophie dice que solo fue una y no fue nada importante, pero Finley le pide un poco de espacio porque está dolida, no le importaría que le pidiera disculpas. Sophie se niega porque no cometió pecado alguno y al final las dos quedan en que necesitan un poco de espacio para macerar la noticia.

Finley intenta llamar a Tess, que recordemos es su madrina de AA. Pero ella le dice que lo siente pero no puede hablar con ella porque tiene fiesta con Shane. ¡WTF Tess! Como alguien que tiene varios familiares en AA y cuya abuela prácticamente dirigió Alanon en su ciudad durante mucho tiempo, me indigna esta repuesta. Pero bueno, tampoco le vamos a pedir más a esta serie. Yo es que ya me doy por vencida en estas cosas.

De vuelta en la exposición, Tess llega corriendo y Shane decide que, la mejor forma de compensar el hecho de que se le estén yendo los ojos a toda mujer viviente y muy específicamente a Kehlani (digo Ivy), es decirle que sí al segundo bar. Yo solo les digo que seguramente esa decisión arreglará todos sus problemas y serán felices para siempre… ¡A quién engañamos!

Lo siguiente que vemos es a Bette dando el discurso inaugural de la exposición hablando de Marcus Allenwood y de lo increíble que es su arte. Bette le cuenta al público que Marcus no llegó a ser tan conocido en vida por el racismo institucional, pero también porque decidió que prefería llevar un equilibrio entre su carrera y su familia.

Bette: Marcus siempre puso a su familia primero. Hizo un trabajo increíblemente consistente, pero eso no lo alejó de su familia o su comunidad. Él describía su matrimonio como una obra de arte. Decía que su familia era el más grande de sus éxitos. Creo que él entendía lo que a tantos de nosotros nos cuesta tanto entender. Que nuestro tiempo aquí es limitado. El me recordó que no quiero perder ni un segundo más.

Todo esto mirando a los ojos a Tina y la rubia llorando mientras escucha. ¡Que bonito todo!

Permíteme que te presente a NXIVM, ¡te voy a cambiar la vida!

Alice sigue haciendo migas con su cita. Asia (así se llama) le dice que se lo ha pasado genial, que Alice es magnética. Y cuando ya la tenía en el bote le suelta: «Alguna vez has hecho un «intensive en el Executive Succes Program» y Alice se da cuenta en ese mismo instante de que su cita es una red flag ambulante como le dijo Shane.

Que a ver, hay alguien en el grupo de escritores que tiene un humor muy meta y oscuro porque el «Executive Sucess Program» era el curso con el que el culto NXIVM enganchaba a la gente. Y para esto utilizaban a muchas actrices famosas que formaron parte del grupo como Alison Mack o Nicky Clyne. En fin, que si quieren ir en plan hardcore perdido y entender «el chiste» pero no saben de que va la cosa, échenle un ojo al documental de El Juramento en HBO para empezar.

Pero volviendo a la serie Alice le hace la cobra de inmediato, así que otra relación fallida para ella. Pero ¡menos mal que no se enganchó a esta!

Luego vemos a Maribel y Micah hablando. Ella se siente mal porque sabe que se pasó unos 15 pueblos por lo de Finley y además quiere darle tiempo y espacio a Micah porque no quiere presionarlo a hacer algo para lo que no está preparado. ¿El problema? Pues que también necesita saber a la de ya si se apunta o no a lo del bebé por razones que solo sabe ella. ¡WTF!

En otro momento de increíble desarrollo de la trama, Micah decide que después de esos intensos 20 minutos de reflexión que han pasado desde que explotó la bomba hasta ahora ha decidido que se apunta al tema de ser padre. Insértese aquí una foto mía entornando los ojos…

Cuando Sophie entra en el cuarto Finley ya está acostada y dormida, pero le ha dejado una pequeña notita en plan: «tu compañera de pictinary para siempre» que nos hace ver que el terremoto ha pasado. Las dos se disculpan mutuamente y deciden que, lo que no fue en tu año no fue en tu daño. Así que asunto olvidado por el momento.

Finley le dice a su chica que a veces no entiende que ve en ella y por lo visto Sophie tampoco, porque le responde que «hace que su corazón lata» que es su manera de esquivar una pregunta para la que no tiene repuesta, en mi opinión.

De vuelta en la galería, Tina y Bette siguen con su romance a tope. La rubia le dice a su chica que está orgullosa de ella y que tendría que habérselo dicho más seguido en el pasado, pero ahora que están en esta nueva versión de su relación va a hacerlo constantemente. A Bette le entra el subidón loco y le propone que se quede con ella y deje L.A. de lado. Y ¡Boom! se rompe el hechizo. ¡¡¡¡NOOOO!!!! (léase este no con la misma entonación del grito de Tinaaaaaaa de Bette).

Tina de inmediato se pone a la defensiva porque Bette está pidiéndole que deje de lado su carrera para estar juntas. Para ser honestas, creo que Bette no lo estaba pensando así, pero es que ese es parte del problema de Bette, que cuando quiere algo se le olvida que hay dos personas en la relación y hay que consensuar.

Tina: Estás haciéndolo otra vez, siempre tienes el mismo patrón. No eres la única que tiene una carrera aquí.

Bette: No estaba tratando de decir eso.

Tina: Pues sonó a eso. Yo nunca te pediría que dejaras algo por mi.

Bette: No sé como llegamos aquí pero ¿podemos volver atrás porque yo…?

Tina: Mi coche ya está aquí, tengo que irme.

¡Que poco nos ha durado el gusto señoras! A ver, insisto, entiendo que Bette no lo ha hecho con esa «intención», pero también entiendo que Tina esté totalmente resquemada porque han sido años de vivir con Bette Porter y todas la conocemos. Igual les digo que «entiendo» esta escena por lo que he visto de la serie original de The L Word, pero creo que alguien que solo haya visto Generation Q se quedará un poco en pesca porque parece que el enfado de Tina sale de ningún lado.

La he cagado amigas

Bette: Le he pedido que se quedara y ella ha entendido que le estaba pidiendo que lo dejara todo por mi. Y creo… creo que en cierta manera sí le estaba pidiendo eso. Es solo que…

Alice: Respira profundo. Tranquilízate.

Bette: Es que… es que íbamos tan bien y lo acabo de joder todo.

Tess: No lo has jodido todo.

Bette: No, en serio, lo he jodido.

Shane: Ya hemos estado aquí otras veces. ¿Por qué sería diferente esta vez?

Bette: Es que eso es lo que ella piensa. Que no puedo cambiar y por eso estamos aquí. No sé que puedo hacer.

Alice: Vale, sé que le pediste que se quedara pero a lo mejor…

Bette: ¡Tengo que ir yo! ¡Tengo que ir yo! ¡Por dios eres un genio!

En ese momento la máquina de la amistad comienza a engrasarse para conseguir lanzar una misión para conseguir que la señorita Bette Porter conquiste al amor de su vida. Lo que me trajo muchos grandes recuerdos de aquella otra misión en que lanzaron para descubrir la disposición e intenciones de la señorita Lara Perkins».

El caso es que todo el mundo se moviliza. Bette intenta encontrar desesperadamente a Angie para avisarle que se pira en ese mismo instante. Shane apunta que salió un momento y unas ayudan a ir por las llaves del coche mientras Bette sale corriendo para alcanzar a Tina antes de que se marche. Pero esto no sería una serie si la hubiera encontrado porque ¿qué emoción tendría eso? El coche de Tina (que por cierto es una camioneta en la que caben 7 personas, no sé por qué alguien usaría ese coche para ir en plan taxi pero bueno) ya está ahí y la rubia se sube para comenzar su recorrido al aeropuerto.

Angie está afuera ligando con un muchachón cuando Bette sale corriendo diciéndole que se tienen que ir en ese mismo instante.

Bette: Angie tenemos que irnos, tengo que reconquistar a tu madre y tú conduces.

El chico le pregunta si le puede dar su número y Angie no tiene mucho tiempo que perder así que directamente lo besa y sale pitando al coche.

Ya con todas en el coche, Dani sale corriendo y yo pensaba que se iba a implicar en la misión y sufría porque la fueran a poner en el maletero. Pero no, Dani está ahí para recordarle a Bette que tenía una entrevista super importantísima para su carrera que le había concertado. Pero Bette pasa de su carrera en ese momento, por fin ha entendido qué es lo que realmente le importa y donde tiene que poner sus esfuerzos a la hora de luchar.

Una lesbiana conduciendo en una serie ¿qué podría salir mal?

Dani se queda en el estacionamiento renegando porque no puede creer que Bette sea tan poco profesional y porque la va a hacer quedar mal. Y mientras vemos a Gigi conduciendo hacia la exposición más feliz que una lombriz. Bebiendo de su vaso, cantando una canción. ¿Por qué me pone nerviosa eso? Que raro…

En un momento dado le llega un mensaje y Gigi levanta el teléfono para ver quien es. Como es de Dani, lo abre para leerlo (¡pecado capital!) y la mujer le pregunta si va a ir o mejor se va para casa. Gigi sonríe y le escribe que ya va de camino y por supuesto en ese mismo instante un coche se le estrella en toda la cara. ¿Quién podría haberlo previsto?

Tina escuchando «Tropecé de nuevo y con la misma piedra» en bucle

Mientras tanto, Tina entra en estado de nefasteo total porque en ese momento está recordando todas las cosas malas que le ha hecho Bette en la vida. Como cada vez que estuvo con ella terminó dejándolo todo de lado para ayudar a que Bette fuera exitosa mientras ella le echaba porras. Y la bilis le está empezando a subir, así que mejor se pone un podcast de meditación para relajarse un poquito.

Shane está intentando llamarla pero claro, ella no contesta porque se ha puesto el iPhone en «no molestar» para poder escuchar su podcast en paz y encontrar el nirvana.

Tess tiene los ojos puestos en la presa, o lo que es lo mismo, en la camioneta que lleva a Tina, así que de momento todo va bien porque la tienen a la vista, aunque Bette quiere que Angie acelere pero con cuidado.

Mientras esperan, Alice las pone al día con su nueva chocoaventura con Asia. La rubia les cuenta que estaba en NXIVM y que la verdad hasta se lo pensó por un segundo pero esquivó la bala. Y me hizo mucha gracia que Angie gritara: ¿El culto sexual? Vamos, que está bien enterada del cotarro.

Las chicas pierden de vista el coche por un momento porque hay mucho tráfico por un accidente… mmm… pero Alice consigue visualizar la camioneta a lo lejos, así que todas se ponen a gritar: «Tinaaaaaaaaaaaaa» y es bastante gracioso. Me recordó mucho a esa promo que hicieron en Instagram ¿se acuerdan?

Bette está más bien preocupada. En primer lugar por no llegar a tiempo, pero en segundo lugar porque ¿qué pasa si Tina le dice que no?. Angie la mira y le dice que es imposible que su otra madre le diga que no y la hace sonreír. ¡Esta misión está lista para el éxito! Lo único que la detiene es el tráfico, pero Tess tiene una idea ¡Bette debería correr hacia el coche evadiendo el tráfico hasta alcanzarla! Mmm… siento que mi sentido arácnido se despierta. ¿No hemos visto esto ya en una película lésbica?

Bette se anima, no sin antes asegurarse de que Angie va a estar bien, de decirle a Shane que está orgullosa de ella y de todo lo que ha avanzado y de decirle a Alice que es especial, un unicornio y por tanto la mejor ex novia que tiene, después de Tina claro

¡Eres un FENOMENOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Bette sale corriendo al ritmo de una de mis canciones favoritas en este mundo que es Suddenly I See de K.T Tunstall (aunque en la serie usan un cover). La verdad es que hay que hacerle un monumento porque no todo el mundo tiene la habilidad de correr a esa velocidad con esos taconazos. ¡Solo las divas! Pero después de un minuto de esquivar el tráfico consigue llegar hasta Tina y le toca la ventana para llamar su atención.

Tina: ¿Qué estás haciendo? ¿Has venido corriendo?

Bette: Sí.

Tina: ¿Estás loca?

Bette: Sí… Te amo. ¡Te amo! Siempre te he amado. Y esto, esto es para siempre.

Tina: Lo sé, sé que me amas y sé que crees en esto. Pero ese nunca ha sido nuestro problema, es más complicado.

Bette: Vale, vale pero escúchame. He pasado los últimos 25 años de mi vida trabajando en mi carrera. Y estoy muy orgullosa de eso. Pero quiero pasar el resto de mi vida contigo. Tú eres mi casa. Quiero amarte más profundamente y mejor cada día. Y no puedo esperar ni un minuto más para hacerlo.

Tina: No estás pensando con claridad. Tú amas vivir aquí. Te gusta este lugar y amas a tus amigos.

Bette: Es verdad, eso es verdad, pero te amo más a ti. ¡Por Dios! Te amo más a ti. Te amo más a ti. Así que por favor… por favor… ¿me dejas ir contigo?

Tina: ¡Súbete! Solo súbete.

Y así nuestras Tibette deciden que vuelven a intentarlo, pero esta vez con Bette siguiéndole los pasos a Tina en lugar de al revés. ¿Que cómo es posible que Bette vaya sin maleta y vestuario? Pues porque es Bette Fucking Porter y tiene pasta para comprarse otros 500 cuando llegue porque ella lo vale.

A ver, lo sé, soy poco objetiva pero me ha gustado. ¡Yo necesito felicidad en mi vida y ver a Tina y Bette juntas me la ha dado!

El episodio termina con Nat llamando a Dani para informarle de que Gigi ha tenido un accidente y pedirle que vaya corriendo. Y sí, como decimos en México, Dani está meada de chucho. ¡Todas las cosas malas le pasan a ella!

Dicho esto, hay muchos rumores en internet y en un rato hablaré más de ello en otro artículo pero sí, Jennifer Beals deja The L Word: Generation Q esta temporada. Y lo que es peor, tanto Tina como Bette no volverán a salir hasta los últimos dos episodios de esta temporada. Sí, los que dirigen Leisha y Kate. Así que yo voy a disfrutar al máximo lo poco que me queda de Tibette… mi emoción por lo que queda de temporada (excepto esos dos epis y el número 6 que me han dicho que habrá chicha) la verdad ha bajado en cantidades industriales.

Pero no quiero acabar en depresión así que voy a volver a ver la escena de Tina y Bette yéndose a vivir felices por siempre. ¿Cuál fue su momento favorito del episodio? ¿Les gustó el reencuentro Tibette? ¿Por qué Gigi sale solo medio segundo por episodio? Nos vemos aquí la próxima semana para seguir hablando de The L Word: Generation Q.